Back/Regresa
 
 

 

 

Lydia Cabrera...desentraña la huella profunda que dejaron en Cuba los conceptos mágicos y religiosos, las creencias y prácticas de los negros importados de África durante varios siglos.

 

Lydia Cabrera nace en la Habana, el 20 de mayo de 1899.  Durante su niñez, Cabrera, la menor de ocho hermanos, no asiste a la escuela casi nunca debido a su naturaleza enfermiza, sino que más bien estudia principalmente con tutores en su propia casa, lo que contribuye a que su aprendizaje sea muy libre. Muchos años más tarde Cabrera recuerda a su escritor preferido, Alejandro Dumas (...) Todas aquellas historias de D'Artagnan, Athos, Portos y Aramis se me subieron a la cabeza como a Don Quijote los libros de caballería (...) convirtiéndome yo en D’Artagnan... ¡en el duque D'Artagnan! -no en duquesa-, que no hubiera sido lo mismo.

Aunque su padre contribuye decisivamente a su formación cultural, es su hermana mayor, Emma, a la cual Lydia ve casi como a una madre, quien se convierte en su guía, y le da todo el apoyo necesario para que se desarrolle. Otra fuente de contribución, la mayor, son las "tatas" negras, que forman parte de todo hogar blanco cubano en aquella época.  Los relatos del mundo africano crean el primer puente que años más tarde la acercará a todo lo relacionado con el mundo negro. En ese mundo blanquinegro del hogar criollo cubano, Lydia Cabrera aprende el modo de vida de los afrocubanos, sus dichos, sus mágicas historias, los dolores y las alegrías de esa raza, y, por el mero convivir diario penetra en la psicología del mundo negro.

Lydia Cabrera hace su bachillerato en su casa, por la libre, y luego toma cursos de postgrado sólo por entretenerse; sobre esto ella misma dice: lo hacía sin el afán de doctorarme, nada más porque me entretenía, porque hallaba placer en los libros. A principios de 1927 viaja a París con su madre para quedarse dos años pintando, como estudiante de L'Ecole du Louvre, de la cual se gradúa en 1930. 

En 1928, durante una visita de dos meses a Cuba, Cabrera comienza a hacer sus primeros contactos con los que van a convertirse en los futuros informantes de su obra etnológica y recuerda que hizo sus primeras investigaciones sobre los negros en el barrio de Pogolotti.  En otros casos, este paso no hubiera tenido éxito, ya que los blancos no son normalmente aceptados en los umbrales de la tradición negra; pero ella tiene la continua ayuda de sus antiguas "tatas", ya negras viejas, las cuales la inician en sus creencias porque la conocen bien, y ponen su confianza en la mundele (mujer blanca) Lydia, ya que tienen la certeza de que ella nunca les haría daño.

Después de esos meses en Cuba regresa a París, y comienza a escribir cuentos negros, con el fin de proporcionarle un poco de distracción a su amiga, la escritora venezolana Teresa de la Parra, que se muere en Suiza de tuberculosis. Sus primeros cuentos negros, que no forman ningún volumen aún, son leídos en tertulias, y finalmente aparecen publicados en Cahiers du Sud, Revue de Paris, y Les Nouvelles Littéraires. El crítico Francis de Miomandre lee sus cuentos, entusiasmado los traduce al francés, y la editora Gallimard los publica en París, en 1936, bajo el nombre de Contes nègres de Cuba.

Lydia Cabrera regresa a Cuba en 1938 por la inminencia de la Segunda Guerra con el propósito de comenzar sus investigaciones sobre la cultura y religiones negras. Cabrera comienza a trabajar con una conciencia de la necesidad de salvar para la posteridad la herencia de la civilización afrocubana.

La primera edición en español de Cuentos negros de Cuba se publica en 1940, en La Habana, en la imprenta La Verónica. En 1948 aparece su segundo libro de ficción, ¿Por qué? Cuentos negros de Cuba, Colección del Chicherekú, creada por la misma Lydia Cabrera y su compañera, María Teresa de Rojas. Radicadas en Marianao desarrollan en La Quinta San José, donde viven, un museo que recogía la evolución histórica de la casa cubana.

Durante los años cincuenta Lydia Cabrera viaja por toda la isla ganándose la confianza de los afrocubanos, los cuales guardaban celosamente el secreto de sus rituales, mitos y costumbres.  Los informantes ponían a prueba su paciencia de investigadora y ella tenía que someterse a sus caprichos y resabios, a sus estados de ánimo, adaptarse a sus horas, deshoras y demoras, hacer méritos, y esperar sin prisa.  Sus principales centros de investigación son La Habana, Matanzas, y Trinidad, en la provincia de Las Villas. En 1954, como resultado de muchos años de paciente labor, publica su obra más importante, El Monte, considerado la biblia de las religiones y la liturgia afrocubanas por la parte tan directa que han desempeñado en él los mismos negros.

Retrato de Lydia Cabrera por Wilfredo Lam

En sus textos etnológicos publicados entre 1954 y 1958, comenzando con El Monte, la autora recoge los más importantes fundamentos antropológicos, religiosos, y culturales del legado afrocubano.  En 1955 publica Refranes de negros viejos, ya que conoce la lengua lucumí (yoruba) que se habla en Cuba; en 1957 aparece su libro Anagó, vocabulario lucumí, el lenguaje sagrado de los orishas (dioses); un año más tarde, en 1958 se publica La sociedad secreta Abakuá, en el cual presenta los dos legados culturales cubanos: el español y el africano para hacer hincapié en que la cultura es el conjunto de las tradiciones sociales de un pueblo.

En 1960 Lydia Cabrera abandona Cuba porque no está de acuerdo con las ideas socialistas del régimen castrista que acaba de tomar el poder un año antes. Su tristeza al abandonar su país se refleja en un largo período de silencio, diez años, en los cuales la autora no escribe.  Rompe el silencio en 1970 cuando publica desde el exilio su libro Otán Iyebiyé, las piedras preciosas. En 1971, ya viviendo en la Florida, Ediciones Universal publica su tercera colección de relatos, Ayapá: cuentos de Jicotea. En estos tres volúmenes la autora inmortaliza la poesía, la música y el concepto vital de la cultura afrocubana, en aparentes vías de desaparición. Sus cuentos, que abarcan desde los relatos míticos hasta las anécdotas humorísticas, exploran varios temas: el universo africano y sus comienzos, los animales personificados y su mundo, el africano y su relación con los dioses, los animales y la naturaleza, y el universo africano, su destino y sus porqués.

Lydia Cabrera muere el 19 de septiembre de 1991, a los noventa y dos años de edad.
 

 

 

 

 

 

 

OBRAS DE LYDIA CABRERA
 


Cabrera, Lydia. Anaforuana: ritual y símbolos de la iniciación en la sociedad secreta Abakuá. Madrid, Ediciones C.R., 1975.

_____. Anagó: vocabulario lucumí (El yoruba que se habla en Cuba). Prólogo de Roger Bastide.
La Habana, Ediciones C.R., Col. del Chicherekú, 1957, 326 p.; Miami, 2a. ed. Ediciones Cabrera y Rojas, Col. del Chicherekú en el exilio, 1970, 326 p.; Miami, Ediciones Universal, 1986, 296 p.

_____. Ayapá: cuentos de Jicotea. Zaragoza, Ediciones Universal, 1971, 269 p.

_____. Consejos, pensamientos y notas de Lydia E. Pinbán. Miami, Ediciones Universal, 1993, 93 p.

_____. Contes nègres de Cuba. Traducido al francés por Francis de Miomandre. Paris, Gallimard, 1936.

_____. Cuentos negros de Cuba. Prólogo de Fernando Ortiz. La Habana, Imprenta La Verónica, 1940; La Habana, Ediciones Nuevo Mundo, 1961, 150 p.; Madrid, Ediciones C.R., Col. del Chicherekú en el exilio, 1972, 174 p.; Miami, Ediciones Universal, 1993, 174 p.

_____. Cuentos para adultos, niños y retrasados mentales. Miami, Ultra Graphic Corp., Col. del Chicherekú en el exilio, 1983, 236 p.

_____. El monte: igbo finda, ewe orisha, vititinfinda (Notas sobre las religiones, la magia, las supersticiones y el folklore de los negros criollos y del pueblo de Cuba). La Habana, Ediciones C.R., 1954; Miami, 2a. ed., Rema Press, 1968, 573 p.; Miami, 3a. ed., Ediciones C.R., Col. del Chicherekú en el exilio, 1971; Miami, 4a. ed., Ediciones Universal, 1975, 564 p.; Miami, 5a. ed., Ediciones C.R., 1983; Miami, 6a. ed., Ediciones C.R., 1986; Miami, 7a. ed., Ediciones Universal, 1992, 620 p.

_____. Francisco y Francisca: chascarrillos de negros viejos. Miami, Peninsular Printing Inc., 1976, 70 p.

_____. Itinerarios del insomnio, Trinidad de Cuba. Miami, Ediciones C.R., Peninsular Printing Inc., 1977, 68 p.

_____. Koeko iyawó, aprende novicia: pequeño tratado de regla lucumí. Miami, Ultra Graphics Corp., 1980, 231 p.

_____. La laguna sagrada de San Joaquín. (Fotografías de Josefina Tarafa). Madrid, Ediciones Erre, 1973, 105 p.; Miami, 2a. ed., Ediciones Universal, 1993.

_____. La lengua sagrada de los ñáñigos. Miami, Ediciones Universal 1988, 530 p.

_____. La medicina popular en Cuba. Miami, Ediciones Universal 1984.

_____. La Regla Kimbisa del Santo Cristo del Buen Viaje. Miami, Peninsular Printing Inc., Col. del Chicherekú en el exilio, 1977; Miami, Ediciones Universal, 1986, 85 p.

_____. La sociedad secreta Abakuá, narrada por viejos adeptos. La Habana, Ediciones C.R., 1958; Miami, Ediciones C.R., Col. del Chicherekú en el exilio, 1970, 296 p.

_____. Los animales y el folklore de Cuba. Miami, Ediciones Universal, Colección del Chicherekú, 1988, 213 p.

_____. Otán Iyebiyé: las piedras preciosas. Miami, Ediciones Universal, 1970; Miami, Ediciones C.R., Col. del Chicherekú en el exilio, 1970; Miami, Ediciones Universal, 1986, 113 p.

_____. Páginas sueltas. Edición de Isabel Castellanos. Miami, Ediciones Universal, Col. del Chicherekú en el exilio,1994, 580 p.

_____. ¿Por qué? Cuentos negros de Cuba. La Habana, Ediciones C.R., Col. del Chicherekú, 1948; Madrid, Ediciones C.R., Col. del Chicherekú, 1972.

_____. Pourquoi: nouveaux contes nègres de Cuba. Traducido al francés por Francis de Miomandre. Paris, Gallimard, Col. La Croix du Sud, 1954, 316 p.

_____. Refranes de negros viejos. La Habana, Ediciones C.R., 1955; Miami, Ediciones C.R., Col. del Chicherekú en el exilio, 1970.

_____. Reglas de Congo: Palo Monte Mayombe. Miami, Peninsular Printing Inc., Col. del Chicherekú en el exilio, 1979, 225 p.; Miami, Ediciones Universal, 1986, 225 p.

_____. Supersticiones y buenos consejos. Miami, Ediciones Universal, Col.del Chicherekú, 1987, 62 p.

_____. Vocabulario congo: el Bantú que se habla en Cuba. Miami, Ediciones C.R., Col. del Chicherekú en el exilio, 1984, 164 p.

_____. Yemayá y Ochún: Kariocha, Iyalorichas y Olorichas. Madrid, Ediciones C.R., 1974, 359 p.; New York, 2a. ed., Ediciones C.R., Distribución exclusiva E. Torres, Eastchester, 1980, 370 p.