|
|
|
En su libro
La noción del período en la historia
dominicana (1981), el poeta y novelista Pedro Mir (1913 - 2000), quien es una
presencia permanente en las letras dominicanas, fecha el inicio del
reconocimiento de la nacionalidad dominicana a partir del siglo 17.
A comienzos del siglo 17, en el año de 1605.
el Gobernador Antonio Osorio erradicó el contrabando que constituía el
ingreso primordial de la isla de La Española incendiando la región costera.
El fuego se propagó y como consecuencia de la devastación que produjo,
destruyó casi íntegramente la actividad intelectual y comercial de la isla.
España pierde interés en la colonia y, en el año de 1672 permite que Francia
estableciera una colonia en la parte oeste de la isla, con el nombre Saint
Domingue.
El progreso económico de esta colonia francesa es de
tal magnitud que entre los años de 1683 y 1789 - año en que comienza la
Revolución francesa - tiene 800 ingenios azucareros, 3,000 siembras de café
y 800 de algodón; empleaba 1,000 barcos, 15,000 marinos y era el primer
productor de azúcar del mundo. Las estadísticas poblacionales también son
muy interesantes: vivían en la colonia 40,000 blancos propietarios y
funcionarios gubernamentales, 28,000 mulatos y negros libertos dueños de una
tercera parte de la tierra y de una cuarta parte de los bienes y, alrededor
de 450,000 esclavos.
Cuando Toussant Louverture inicia el proceso de independencia como general
triunfante en 1798 y en 1801 se convierte en el gobernador de la colonia con
derecho a nombrar a su sucesor y termina con la esclavitud, no declara la
independencia de Francia. Bonaparte no acepta el reclamo de la
libertad de los esclavos y envía al General Leclerc con una tropa de 50,000
soldados para terminar con Louverture. Lo toman preso y muere preso en
Europa. Mientras tanto, la fiebre amarilla liquida el ejército de Leclerc,
quien capitula en 1803. En 1804, Saint Domingue se convierte en Haití -
nombre indígena- , primera república de América y uno de los generales de
Louverture, Dessalines, se proclama emperador.
Los sucesos de la vecina colonia tienen efectos muy
graves en La Española. Muchos dominicanos emigran y los que se quedan
proclaman la independencia de España en el año de 1822. Haití procede a
invadir y ocupa el territorio nacional hasta 1844. Esta ocupación es el
origen del resentimiento que hasta el día de hoy siente y expresa el pueblo
dominicano para con Haití; repudio íntimamente ligado al prejuicio racial
que existe en la República Dominicana. Luego de la ocupación haitiana, entre
los años de 1861-1864, algunos sectores dominicanos favorecieron el retorno
a la condición colonial bajo España.
Esta trayectoria política en la que el país en
más sujeto que objeto de la historia, limita las transformaciones sociales
en el país y tiene consecuencias en todos los aspectos de la
vida. La historia literaria dominicana
está muy entrelazada con la historia de la independencia del país,
invasiones y gobiernos dictatoriales y se identifica con reformas políticas
y sociales y los autores abrazan estos ideales en periodos de opresión
política.
La existencia de hombres de letras y de estado
es un fenómeno común en Latino América hasta el día de hoy. En el caso de la
República Dominicana baste nombrar a Juan Bosch (1909 - 2001), cuentista, ensayista,
historiador y Presidente electo en 1961 luego de haber vivido en el exilio
político durante décadas.
La historia literaria dominicana languideció durante
los siglos 17 y 18. Es en el siglo 19, en el año de 1838, durante la
ocupación haitiana que Juan Pablo Duarte inicia un grupo literario que
promovía una literatura nacional, el cual era a la par una organización
política que promovía la independencia de Haití. Duarte redacta el primer
intento de Constitución además de escribir versos patrióticos. La generación
que le sigue es un grupo de poetas patrióticos y la poesía será el género
más cultivado durante el siglo 19.
Salomé Ureña Henríquez (1850-1897) es una figura importante porque fundó con
el puertorriqueño, Eugenio María de Hostos la primera Escuela Normal para
Mujeres en la República Dominicana.
La novela más importante que se produce en este periodo
de consolidación nacional es Enriquillo, leyenda histórica dominicana (1882)
escrita por Manuel de Jesús Galván (1834 -1910). Gracias a esta leyenda nace
el mito de una nación mestiza de indios y blancos. Es con este texto que se
excluye al negro de la épica nacional.
A esta etapa sigue una larga serie de guerras civiles y la dictadura de
Ulises Hereaux (Litís), la cual finalizó con la intervención- invasión
norteamericana de 1916. Las fuerzas de ocupación dejan a Rafael Leonidas
Trujillo Molina a cargo de salvaguardar la estabilidad del país, lo cual
hizo hasta que se convirtió en presidente en 1930, y dictador hasta su
asesinato en 1961, más de 30 años. Trujillo representó un muro de contención
para la literatura dominicana; los críticos e historiadores de la literatura
dominicana señalan que ésta se puede dividir en antes y después de Trujillo.
Con la muerte de Trujillo en 1961 algunos escritores regresan al país. Sin
embargo, la recuperación de la vida política caracterizada por el
resurgimiento de los partidos políticos limitó la producción literaria.
Juan Bosch fue electo democráticamente a la Presidencia
en 1961, un golpe de estado de derechas lo derrocó en 1963 convirtiendo a
Joaquín Balaguer en presidente. En un intento de devolver a Juan Bosch a la
presidencia de la República, en abril de 1965, se suscitó una revolución que
culminó con la intervención militar norteamericana. Balaguer regresa al
poder en 1965; es presidente durante los 12 años siguientes. Octogenario y
ciego, Balaguer regresa a la Presidencia del país y muere finalmente en el
2002.
A partir de 1965 se produce un "boom" en la literatura
dominicana que se caracteriza por un fuerte contenido de reivindicación
social. En la década de los '70, las mujeres comienzan a tener un mayor
grado de presencia en las letras dominicanas. Las escritoras se cuestionan
el status de la mujer como objeto en relaciones de dependencia, así también
se comienza a cuestionar el racismo.
En 1994, la escritora dominicana, Julia Alvarez, quien reside en los Estados Unidos
desde su infancia, escribió
una obra de ficción
basada en los hechos históricos
que condujeron al asesinato de las hermanas Mirabal, En el tiempo de las mariposas. Para más información
sobre las hermanas Mirabal, oprime aquí.
|